Imágenes de archivo: zapping, escanogramas e iconografía


MESA REDONDA


Modera: Gabriel Boschi

Los archivos audiovisuales nacen, potencialmente, un segundo después de la primera proyección cinematográfica. El portón se abre para que los obreros salgan a una calle en Lyon y la fábrica de los hermanos Lumière se transforma en un depósito de imágenes (y más tarde de sonidos). Ya en 1898, un operador que viajaba por Rusia remontaba imágenes factuales de los Lumière para contar una historia (el caso Dreyfus) de la cual carecía de imágenes. El carácter polisémico de las imágenes factuales y la posibilidad de ir más allá de su contenido literal son cuestiones que la fundación programática del discurso documental, hacia finales de la década del 20, tratará de neutralizar. En tanto el Estado es la institución que avala la gesta de dicho discurso, se fuerza la identidad entre documental y documento bajo la impronta de la evidencia incuestionable. Todo el arsenal apunta a un solo objetivo: fijar el sentido. Incluso, desde un plano simbólico, se puede pensar en la función del fijador en los procesos de revelado fotoquímico: es un compuesto químico utilizado para eliminar las sales de plata no reveladas que aún son sensibles a la luz. Esta “reserva de sensibilidad” es algo que el documental, en la potestad que posee sobre la Historia, debe aniquilar.

La televisión también es una usina de archivos audiovisuales. La labilidad de la imagen electrónica permite prescindir de fijadores, pero no hay que olvidar que la posibilidad de registro en un soporte electromagnético recién es posible en 1956. Los archivos televisivos anteriores a esa fecha están realizados con medios fotoquímicos, lo que introduce una de las variables expresivas más interesantes en la apropiación que implica trabajar con archivos: los pasajes y cruces entre distintos tipos tecnológicos de imágenes. La videograbación, en 1956, era exclusiva de los canales de televisión; en la década del 70, cuando el televidente puede grabar las emisiones televisivas, nace el zapping, práctica relacionada con la posibilidad de articular nuevas relaciones entre las imágenes.

El panorama audiovisual contemporáneo se ha orientado hacia un nuevo paradigma del archivo, en donde la acción de fijar ha sido sustituida por la de desestabilizar. El archivo se ha vuelto activo y dinámico, lo que permite a Antonio Weinrichter nominarlo como archivo performativo. El despliegue semántico de las nuevas propuestas de apropiación apuesta evidentemente por lo abierto, en donde el contexto de origen y el contexto nuevo forman una zona de pasajes de sentidos transformados.

En este territorio de prácticas de archivos, pueden volverse sensibles ciertas estrategias que, con sus particularidades, impulsan la circulación semántica. Si el zapping se rebasa en cuanto masaje retiniano, puede asumir la forma de un nuevo tipo de poesía que trasciende el collage e introduce una distancia crítica para llevar adelante operaciones analíticas. Para el caso de reapropiación de imágenes fotográficas, el escanograma se vuelve una herramienta de reescritura digital que orienta expresivamente los índices de la materialidad fotográfica para traer a la superficie de la historia las narraciones que estuvieron obturadas: el JPEG es el formato del renacimiento de identidades enmudecidas. Por último, podemos encontrar, en el montaje desestabilizador del archivo, la puesta en acción de la noción de iconografía de Aby Warburg, especialmente aplicada al intervalo entre las imágenes; si no hay documento sin mirada, y si esa mirada solo es posible encarnarla desde la metáfora o la poesía, el lugar que le asegura más grados de libertad es el espacio entre-imágenes, lugar por donde justamente pasaría la Historia.

Gabriel Boschi es licenciado en Dirección Cinematográfica. Ha realizado cortometrajes en 16 y 35 mm. Ha dictado clases en las carreras de Diseño Gráfico (UBA) y de Lenguajes Artísticos Combinados (UNA), así como en la Universidad del Cine. Ha escrito artículos para las publicaciones de la Muestra Euroamericana de Cine, Video y Arte Digital y para la revista Kilómetro 111. Ensayos sobre cine. Su tesis de grado, Robert Kramer: de la ficción al documental, del cine al video será publicada próximamente.

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